El partido entre Barcelona y el Real Madrid es lo que interesa a todo el mundo desde que el resultado se produjo la noche del lunes. La fortaleza blanca de la soberbia se ha desmoronado. Se ha colapsado totalmente. El Real Madrid versión 2010 y José Mourinho se enteran que su matrimonio, por conveniencia, por urgencia, por desesperación, más que por convicción, tiene fundamentos mucho menos graníticos que los presumidos por cierta prensa de Madrid. Y nada más doloroso para el omnipotente que verse expuesto como absolutamente impotente. Mourinho debe ser el más herido ahora.
El maleducado portugués conoció su Waterloo y fue humillado por su mayor némesis. Mourinho ha declarado en el pasado que por favor, no le llamen arrogante, que él fue campeón de Europa y piensa ser muy especial. Wenger, Ferguson y Benítez nunca serán tan especiales como Mourinho. Tiene algo de razón sin duda. El 5-0 es una cicatriz muy especial y nueva en la piel dura de un tipo que se las da de duro como Mourinho.
Su herida casi mortal se ahonda si se recuerda que el entrenador europeo con más 5-0 a favor en su carrera con diferentes equipos, es precisamente Mourinho. Lo más penoso ante Barcelona debió ser que el 67% de posesión de la pelota desnuda a un Real Madrid que olvidó el precepto fundamental que su entrenador predica: poseer la pelota. Citando a Mourinho, "algo que para mí es muy claro, es que para asumir el control del juego hace faltar tener el balón. Disfrutar de él. Mi idea táctica principal pasa por tener la pelota.
Quiero una alta circulación de balón y, para que eso acontezca, los jugadores deben saber que, en determinada posición, está un compañero".) Los blancos de Mourinho fueron vergonzosamente despojados de la pelota. Es decir, su equipo murió de inanición.
Y lo grave, cuando tuvo el balón Real Madrid se le olvidó de saber qué hacer. Claro, Mourinho está lejos de ser un tipo tonto. Es un ganador. Un competidor implacable. Un tipo con talento considerable. Pero ante el Barsa sus jugadores se rindieron y lo traicionaron o se dejaron traicionar por sus miedos, inferioridad dentro del terreno de juego y sus emociones.
Sobre Mourinho bueno, ha perdido siendo repasado y ha sido hu-MOU-llado, ya que el Barcelona dijo buenas noches y MOU-chas gracias por participar, mejor suerte para la otra vez. Ojalá aprendan los Madridistas y tomen nota,
ya que el entrenador chileno Manuel Pellegrini salió a ganar en el Camp Nou y solo perdió 1 a 0 la temporada pasada, lo que al final le ha costado la salida del cargo. Sobre el Barcelona de Pep Guardiola, (quien admira al entrenador argentino Marcelo Bielsa), solo cabe apuntar que es el MEJOR EQUIPO que se ha visto jugar en vivo. Se le debe comparar con los grandes equipos de club del mundo del pasado, evidentemente, por tanto hay que pensar en el Ajax de Johan Cruyff y nada más. Lo del Lunes por la noche en Barcelona fue arte en estado puro, una expresión de belleza inigualable, el triunfo de los valores deportivos y de vida por sobre la marrullería, el mal gusto, el dinero y el marketing.