Luego de haber conseguido su boleto al Mundial de Sudáfrica 2010, el técnico de la Selección Mexicana de Futbol, Javier "Vasco" Aguirre, acertadamente dijo que su equipo estaba lejos del nivel que se necesita para poder competir en la Copa del Mundo ante las potencias mundiales de este deporte. Recordemos que México consiguió su boleto a base de mucha entrega, garra, orgullo y coraje, pero poco fútbol. En otras palabras, lo logró sin jugar bien. De repente hubo algunas pinceladas de buen juego, como las que se vieron en la victoria que consiguió en Costa Rica y en la goleada que le propinó a Estados Unidos en la final de la Copa Oro. Pero es todo.
El equipo terminó dependiendo de individualidades como Cuauhtémoc Blanco, Giovani Dos Santos, Guillermo Ochoa y de un juego de conjunto que se basó en jugar metiendo la pierna fuerte con dientes apretados y con la actitud que se perdió en los fallidos procesos de Hugo Sánchez y Sven Goran Eriksson. Ahora el reto es elegir muy bien a los hombres que lo acompañarán a tierras africanas. Aguirre dejó mucho que desear en la convocatoria final que presentó para el Mundial Japón-Corea 2002, donde terminó llevando a jugadores que estaban al final de su carrera, dejando fuera a elementos que fueron cruciales en la conquista del boleto a ese Mundial asiático.
Hoy lo principal es trabajar bien, con inteligencia y no crear falsas expectativas. Recientemente nos hemos enterado de que hay una propuesta dirigencial para que la Selección Mexicana participe en el Torneo Mexicano de Clausura en el 2010, como parte de su preparación de cara al Mundial de Sudáfrica. Algunos directivos plantean que hay que hacer el esfuerzo, que si ya está aprobado que el seleccionado se concentre 60 días, que si Aguirre quiere tener activos a los jugadores, esa es una manera de hacerlo. Esa es la propuesta del Guadalajara y se cree que si se quiere tener jugadores ritmo futbolístico, esa es la mejor manera de hacerlo. Los mandamases de las "Chivas" han reciclado una idea que no es nueva y hasta han pensado en los detalles de la misma. La participación del Tricolor sería especial, porque no sumarían para el tema del porcentaje, México jugaría en calidad de visitante todo el tiempo, pero como se ha mencionado anteriormente, esto en algún momento se planteó durante el Mundial o durante la fase previa a
la copa del '86.
La idea al final fue rechazada en 1986. El consenso en general fue que no era lo adecuado porque esa no es la manera de preparar a una Selección Mexicana, compitiendo dentro de su mismo torneo, ya que eso no pasa en ningún lado el mundo. Eso es correcto, no pasa en ningún lado, pero no debiese sorprender a estas alturas. Los dirigentes mexicanos se han acostumbrado al show, a plantear las cosas de manera poco seria, a soltarle ideas infantiles a la afición, a los medios, que tal vez no son las que tiene el cuerpo técnico o mejor dicho, esperamos no sean ideas a considerar por Aguirre y sus colaboradores. Es que esta es la hora de trabajar en serio, porque de circo ya hemos tenido bastante.