La Voz Hispanic News - Latino newspaper for Washington and Oregon - Periodico Hispano
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Cuando alguien que ha estado alejado de Dios por mucho tiempo y tiene una experticia real de Jesús podría decirse se empieza a vivir una luna de miel. Cuando alguien tiene un cambio importante en su vida y reconoce la mano poderosa y misericordiosa de Dios en ese cambio no quisiera separarse del Señor jamás. Simplemente así son las cosas deDios, llegan para iluminar, cambiar y renovar. En una experiencia así se establece una cercanía sublime con el Dador de la vida, es como estar en el paraíso. Los que conocemos esa experiencia quisiéramos que jamás se acabara. Es algo así como la experiencia que tuvo Pedro en el monte de la transfiguración al ver la gloria de Señor Jesús. “que bien es estar aquí…” ( Lucas 9:28-36). Son tantos testimonios que atestiguan la acción de Dios en las vidas de quienes buscan el sentido de la vida en Cristo. Cuando el ser humano se desprende de las falsas seguridades de las cosas pasajeras y la vanidad de lo superfluo y pone toda su confianza en Dios encuentra sentido a su vida y camina en este mundo con la seguridad de saber que no esta solo y que los paginas de su historia están guiadas por la mano amorosa de Dios. Pero hay que tener en cuenta siempre que Dios respeta nuestra libertad. La libertad es inherente a nuestro ser, creado a imagen de Dios. Esa libertad que Dios participa a nosotros El no la coacciona o la reprime. La historia de nuestra vida esta en nuestras manos siempre, pero es decisión nuestra dejarnos guiar o no por Dios. Se que tengo un pensamiento recurrente en mis reflexiones porque estoy convencido que es muy fácil creer en Dios y muy difícil escucharle. No todo el que cree en Dios es de Dios. El ruido de la vida diaria, las mascaras de una felicidad difusa y ambigua que prometen un gozo fugas a cambio de la propia libertad, el sometimiento al pecado por el egoísmo y la falta de dirección en la vida, el ruido y las imágenes en la TV, el cine, la radio, los ídolos de paso con doble moral que pretenden dar cátedra de vida. Todo esto acalla la voz de Dios. Quien podría escuchar a Quien tiene palabras de vida eterna en medio de tanta confusión si el corazón y la mente están llenos de basura. Así, han dejando al espíritu ahogado. La esclavitud a la tiranía del individualismo y la autonomía mediocre del que es incapaz de controlar sus propia vida tiene al ser humano prisionero y sometido a las opiniones de los demás, la apariencia y sus dependencias. Sin la guía de Dios el hombre esta destinado a perderse en la esclavitud de su mal usada libertad, y sin darse cuanta sigue su ruta a la destrucción. Saber que Dios cambia la vida y devuelve la libertad a quines lo busca, nos anima a subir al monte de nuestra vida. Esto significa elevarnos para ver nuestra historia en una nueva perspectiva. Elevarnos también para contemplar la Gloria de Dios y escuchar la voz del Padre que nos dice: “Escúchenlo”. El Hijo amado de Dios tiene palabras de vida eterna. Escucharlo es abrirnos a la libertad de los hijos de Dios. Escucharlo es redireccionar nuestro camino bajo su guía; escucharlo es aprender que es bueno estar aquí, que esta vida es buena y que vale la pena luchar y ser feliz liberados de la basura que ha mantenido el espíritu del ser humano confinado y hambriento de el pan que da la vida. De este modo el Espíritu humano encuentra su libertar. P. Jaime Chacon Pastor, Iglesia Católica Santísimo Sacramento de Grandview WA.
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