La Voz Hispanic News - Latino newspaper for Washington and Oregon - Periodico Hispano
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John Lennon dijo, en sus canciones, que la vida era "lo que le pasa a uno mientras está ocupado haciendo otros planes". Los inmigrantes latinos están escribiendo un verso nuevo: La asimilación es lo que pasa... cuando la gente se sienta a quejarse de que nadie se está asimilando. Aun cuando los inmigrantes cambian a Estados Unidos, Estados Unidos también cambia a los inmigrantes. Con cada generación, los extranjeros se vuelven menos extranjeros. Pregunten, si no, a los alemanes, italianos, chinos o a cualquier otro grupo que haya desembarcado en las costas de Estados Unidos. ¿Qué importa que la primera educación bilingüe haya sido en alemán? (Ohio creó el primer programa en la década de 1830 y para fines del siglo XIX, en una docena de estados había escuelas que proporcionaban instrucción en alemán). Los germano-americanos finalmente aceptaron la realidad y aprendieron inglés. ¿Y qué importa si en una época era común que los italianos e irlandeses tuvieran grandes proles? Finalmente, planearon familias más pequeñas y tuvieron menos hijos. La asimilación se produce -y no hay nada que nadie pueda hacer al respecto. Ahora se está produciendo otra vez, esta vez con los latinos. Y sin embargo, los estadounidenses no pueden dejar de quejarse. Temen que los inmigrantes latinos no estén respetando las reglas del juego, no se estén mimetizando con el entorno, y no estén abandonando su cultura nativa suficientemente rápido. Patrañas. Los estudios indican que los latinos están hablando inglés, integrándose en la población activa, devorando la cultura popular y votando en grandes números -igual que los grupos de inmigrantes que vinieron antes. Sólo aproximadamente en la última semana, se han dado a conocer los siguientes hechos: --El New York Times informó que los latinos están teniendo familias más pequeñas, ya que las madres optan por tener menos hijos, a menudo por cuestiones económicas. En este grupo se incluye a los inmigrantes, muchos de los cuales ya han aprendido de lo que los estadounidenses ya saben: más hijos cuestan más dinero. Nacionalmente, la tasa de fertilidad para las latinas bajó a 2,7 niños en 2002, de 2,9 niños a principios de los años 90 -aunque, según el artículo, la tasa se ha elevado en algunos estados, como Georgia y Carolina del Norte, habitados por poblaciones inmigrantes más recientes. Otro estudio muestra que la tasa de natalidad para las mujeres inmigrantes ha caído un 30 por ciento en la última década. Puesto que los habitantes de estados tales como Iowa se preocupan por la menguante población activa, quizás pronto deseen que las tasas de natalidad de los latinos vuelvan a ser las que eran. --Un nuevo informe del Pew Hispanic Center determinó que, lejos de defender el separatismo étnico, casi la mitad de los latinos -el 48 por ciento- se identificó como "blanco" en el Censo del 2000 y que los que lo hicieron tienden a tener un nivel más alto de educación, de ingresos y de derecho al voto, que los que escogieron la segunda categoría más popular: "alguna otra raza" (42 por ciento de los latinos). De acuerdo, la segunda cifra no es mucho más baja que la primera, pero la idea misma de que tantos latinos se consideren a sí mismos como blancos es enormemente significativa. Sin duda lo es para el Centro, que interpretó que los resultados indican que los latinos "ven la raza como un indicador de la pertenencia y la blancura como un indicador de la inclusión, o de la inclusión percibida". --Y finalmente, está el explosivo tema de la lengua. La vieja idea es que los latinos se aferran al español y se niegan en forma desafiante a aprender inglés -incluso después de haber estado en Estados Unidos durante generaciones. La verdad es que, según un análisis reciente de las cifras del Censo 2000 realizado por investigadores de la Universidad del Estado de Nueva York en Albany, los hijos y nietos de inmigrantes latinos aprenden inglés. En realidad, en la tercera generación, el 72 por ciento de los niños hispanos habla exclusivamente inglés. Ahora, es verdad que es más probable que los latinos sean bilingües en la tercera generación, que los inmigrantes europeos hace un siglo. Pero no se trata de eso. Los alarmistas de la derecha cultural insisten en que los latinos no están aprendiendo inglés, y no podrían estar más equivocados. Lo siento. ¿Me pueden repetir cuál era la queja? Ah, sí, que los latinos no se están asimilando suficientemente rápido, que no son "verdaderos estadounidenses", que son leales a sus países de origen en lugar de a Estados Unidos, y que insisten en preservar su cultura y lengua. Pues ése argumento es perfectamente coherente. Sólo sucede que es incorrecto y fácilmente refutable. También está a veces alimentado por un deseo irracional -y racista- de ver a los inmigrantes latinos como menos deseables y más amenazantes que los inmigrantes de hace 100 años. Pero es una opinión real y viva, sostenida por millones de estadounidenses y, en mi tipo de trabajo, hay que creer que la gente tiene derecho a tener sus opiniones propias. Pero no tienen derecho a tener hechos propios.
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