La Voz Hispanic News - Latino newspaper for Washington and Oregon - Periodico Hispano
|
No sé qué es más nauseabundo: el estúpido comentario de Bill Bennett según el cual provocar el aborto de bebés negros resolvería el problema de la criminalidad; o la manera en que algunos de los compinches de Bennett de los medios conservadores trataron de excusar lo que éste dijo, desechando la idea de que sus comentarios eran ofensivos. Esperen, me acabo de decidir. Es lo segundo. Después de todo, si uno quisiera realmente defender a Bennett (y créanme, yo no quiero hacerlo) podría decir que al ex secretario de Educación se le fue la mano durante la cháchara de su programa radial y tuvo un desliz. Sus amigos conservadores, por otro lado, han tenido varios días para reflexionar sobre lo que dijo Bennett, por lo que no pueden sostener que sus respuestas se originaron en el calor del momento. Su ignorancia es premeditada y, por tanto, inexcusable. Generalmente soy un entusiasta de Bennett. Me gustó desde que hizo causa común con padres de barrios urbanos deprimidos, para tratar de presionar a Time Warner con el fin de que excluyera de su sello discográfico a los raperos "gangsta" y las repugnantes letras de sus temas. Y lo alabé cuando se unió a sus compañeros republicanos Jack Kemp y Linda Chavez, y fue a California para oponerse a la repugnante Proposición 187, una mezquina iniciativa de votación, que procuraba negar educación y otros servicios a inmigrantes ilegales. Sin embargo, no hay nada agradable en los comentarios de Bennett de la semana pasada, sugiriendo que una manera de reducir la criminalidad en Estados Unidos es "causar el aborto de todo bebé negro en este país". Eso sería, insistió Bennett inmediatamente, "algo imposible, ridículo y censurable". Pero, concluyó, "la tasa de criminalidad descendería". Bennett se ha negado a disculparse toda la semana pasada, insistiendo en que sus palabras fueran sacadas de contexto y descriptas incorrectamente. Ése no es un buen argumento cuando lo que uno dijo fue grabado en una cinta. Bennett dice que estaba simplemente practicando un "pensamiento experimental" y que sus comentarios no deberían recibir ese nivel de atención. También se está haciendo la víctima, insistiendo en que lo que debería ofender realmente a la gente es la manera en que lo están tratando a (BASTARDILLAS)él(TERM.BAST.). Bennett debería dejar de bramar y debería disculparse. Sus comentarios fueron hirientes, faltos de sensibilidad e inadecuados en cualquier foro, para no hablar de un programa de radio trasmitido nacionalmente en más de 100 mercados. En el peor de los casos, los comentarios fueron racistas; en el mejor de los casos, lo que Bennett llamó pensamiento experimental fue desconsiderado. Incluso algunos conservadores lo admiten. Los comentarios de Bennett no le sentaron muy bien al presidente Bush, quien, según su vocero Scott McClellan, pensó que eran "no apropiados". Ya sé. Eso es tremendamente débil. Pero no esperen obtener algo más de los defensores acérrimos de Bennett del equipo rojo. Lo único que se podrá observar en ellos es que cerrarán filas e incurrirán en mucha manipulación política. Sean Hannity, comentarista de derecha de radio y televisión, calificó de "atroz" la acusación de algunos demócratas de que Bennett tenga "alguna fibra racista en su cuerpo". Durante la transmisión más reciente del programa "Fox News Sunday", Bill Kristol, editor de The Weekly Standard que una época trabajó para Bennett en el Departamento de Educación, usó su puesto como colaborador de Fox News para apoyar la noción de que Bennett no es racista. El Director de Fox News Brit Hume, preguntó si acaso Bennett no tenía razón, ya que las estadísticas sugieren que la proporción de negros en actividades delictivas es mayor que su proporción en la población, e insistió en que Bennett no debía disculparse por nada. Y Rush Limbaugh,comentarista de radio de derecha y amigo de larga data de Bennett, fue aun más allá. Sugirió que debía "aplaudirse" a Bennett por sostener que el aborto es un asunto moral, que no puede justificarse por, entre otras cosas, el deseo de reducir la criminalidad. Los conservadores de los medios, dijo Limbaugh, iban a mantenerse unidos y no "permitir que unos abandonaran a otros en algo como esto". Lo que es escalofriante es la hipocresía. Este grupo parece pensar que todo el que haya sido ofendido por los comentarios de Bennett es demasiado sensible y necesita superarlo. Está bien.
|
|