La Voz Hispanic News - Latino newspaper for Washington and Oregon - Periodico Hispano
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Hace casi 20 años, el alcalde de San Antonio Henry G. Cisneros -que en esa época era uno de los funcionarios hispanos más prominentes del país- se adelantó a los acontecimientos y proclamó los años 80 como "La Década de lo Hispano". Está bien, mi gente no es conocida por su puntualidad. Pero finalmente llegó donde tenía que estar. Ahora, media generación después, muchos dicen que los hispanos finalmente han llegado. Se encuentran entre los más altos funcionarios del gobierno de Bush -el Procurador General Alberto Gonzales, el Cirujano General Richard Carmona, la tesorera Anna Cabral y el secretario de Comercio Carlos Gutierrez son ejemplos de ello. Y la perspectiva de tener un hispano en la Corte Suprema parece estar más cerca que nunca, especialmente si el presidente Bush cumple su promesa de colocar uno allí antes de abandonar Washington. El sabor latino ha penetrado la música, la comida, la moda, los deportes, las películas, la televisión y la cultura popular. Una antigua editora mía está encantada con eso. Aunque no es hispana, ha recibido una transfusión cultural. Fue criada en el oeste de Texas y se enorgullece de que esa zona haya producido a Los Lonely Boys, grupo latino ganador de un Grammy. Y tampoco se le escapa a ella que mucho de lo que es novedoso e innovador tiene raíces latinas. "Vamos", me dijo. "¿Cuándo fue la última vez que una banda de éxito saliera de Nueva Inglaterra?" Ahora con dos hispanos en el Senado y con muchos hispanos que son electores indecisos, la mayor minoría de Estados Unidos está poniéndole sal y pimienta al desabrido mundo de la política. Miren lo que sucedió en Los Ángeles, una ciudad en la que el 47 por ciento de la población es hispana y donde ese sector constituye el mayor grupo étnico. Antonio Villaraigosa pronto prestará juramento como el primer alcalde hispano de la ciudad en 133 años. Puesto que estamos hablando de la segunda ciudad del país en cuanto a población, eso significa que el ex legislador de la Asamblea de California forma ahora parte de la lista más selecta de talentosos políticos hispanos. Para Villaraigosa, que derrocó al alcalde en ejercicio James K. Hahn, llegar a ese punto fue la mitad de la diversión. El candidato congregó a una notable coalición de negros, judíos, sindicatos y blancos progresistas. Ese logro representó un avance con respecto a su intento, hace cuatro años, de ocupar el mismo cargo, cuando un ministro negro dijo jocosamente que los afro-americanos no debían votar por "alguien cuyo nombre no pueden pronunciar". Esta vez, Villaraigosa obtuvo la mitad del voto negro. Pero fueron los hispanos los que cambiaron las cosas. El alcalde electo se llevó el 84 por ciento del voto hispano. Eso se sumó rápidamente, ya que uno de cada cuatro votos emitidos fue hispano. Nota para los demócratas: éstos son los mismos electores sobre los que su partido se queja de que no salen a votar. Los demócratas no comprenden el asunto. No se trata de que los hispanos sean indiferentes y por eso no voten. Son indiferentes cuando se trata de votar a blancos liberales que toman su voto por descontado. Los líderes del Partido Demócrata deberían observar lo que sucede en Los Ángeles y tomar nota. Más le vale al partido de John F. Kennedy acostumbrarse a presentar candidatos como Villaraigosa-o si no acostumbrarse a salir segundo. Pero ahora es tiempo de fiesta para los hispanos de Los Ángeles. ¿Y por qué no? Se lo ganaron. La última vez que un hispano fue alcalde de la que entonces era una ciudad de 10.000 habitantes, Ulises S. Grant era presidente del país y todavía había muchos mexicanos en California, quienes en el período posterior a la Guerra Mexicana, consideraban su nueva situación como una ocupación. No esperen que Villaraigosa diga algo tan atrevido. Horas después de su victoria -que fue por una diferencia de 20 puntos, no menos- el ex activista universitario, abogado de derechos civiles y organizador sindical estaba colocándola en un amplio marco. Insistiendo en un tema que desarrolló durante toda la campaña, dijo a los reporteros que su intención era ser alcalde "para todo Los Ángeles". Es exactamente lo que debe decir el alcalde electo, y es un hermoso sentimiento. Pero también es lo que muchos no-hispanos de Los Ángeles tenían la esperanza de que dijera. En realidad, según un informe de Los Ángeles Times, después de que se contaron los votos, un legislador demócrata blanco estaba tranquilizando de la misma manera a sus partidarios, expresando que el nuevo alcalde -aunque hispano- no usaría su cargo para servir únicamente a su propia gente.
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